El pago de remuneraciones es uno de los procesos administrativos mejor valorados por los trabajadores. El 73% de los profesionales consultados calificó como eficiente o muy eficiente. Sin embargo, esta percepción favorable contrasta con otro resultado del estudio: tres de cada cuatro participantes afirmaron haber enfrentado al menos un problema administrativo durante el año.
Las principales dificultades fueron las demoras en la atención (25.9%), la falta de información (24.1%), los procesos poco claros (23.6%) y el exceso de trámites (22%). La atención de consultas obtuvo una valoración de 50.6%, el resultado más bajo entre los procesos administrativos evaluados. A diferencia del pago de remuneraciones, que sigue procedimientos más estandarizados, atender las dudas de los trabajadores requiere información precisa y respuestas oportunas.
Para Daniel Abusabal, country manager de Talana en Perú, esta diferencia muestra que la gestión administrativa no depende únicamente de ejecutar correctamente los procesos, sino también de atender las necesidades de los trabajadores.
“Los procesos vinculados a remuneraciones han avanzado en estandarización, pero la atención de consultas todavía presenta dificultades. No basta con ejecutar correctamente un procedimiento; también es necesario que cada trabajador tenga acceso a información precisa y reciba orientación cuando la necesita”, explica.
El reto de Recursos Humanos
Una consulta sobre una boleta, un permiso o un beneficio puede terminar en varios mensajes por WhatsApp, correos electrónicos o visitas al área de Recursos Humanos. Cuando no existen canales definidos o la información está dispersa, el trabajador debe buscar por distintas vías quién puede resolver su duda. Incluso en organizaciones con procedimientos establecidos, encontrar una respuesta puede convertirse en un trámite adicional.
“Cuando la información está dispersa o no existen canales definidos de atención, los equipos de Recursos Humanos terminan destinando una parte importante de su jornada a resolver consultas recurrentes. Esto reduce el tiempo disponible para otras funciones de gestión y genera una experiencia poco consistente para los trabajadores. Contar con información centralizada y procesos claros permite atender estas solicitudes con mayor orden y oportunidad”, señala Abusabal.
Fuente: Agencia Andina. Leer en el medio original.